martes, 29 de abril de 2014

Paisaje Urbano #2

Cuaderno de Paisaje Urbano #2

El paisaje de una ciudad que se observa y en el que se identifican calles que se forman a partir de manzanas de ensanche, es una característica propia de una ciudad que su expansión y su construcción hace un modelo urbano compacto, a diferencia existe el modelo urbano construido en polígonos y el de ciudad jardín, también el que comprende áreas urbanas de amplias extensiones, que ocupan el espacio a partir de unidades construidas que concentran densidades de población en vertical como lo son apartamentos y que cuentan con amplias zonas verdes a su alrededor, que albergan en su mayoría o se diseñan para albergar familias, unidades construidas que en su interior se repiten en cada piso, con algunas variaciones en la entrada y el subsuelo con el que cuentan, unidades en muchos casos con parqueadero subterráneo. 

Unidades, que en una misma área están ubicadas a distancia y que se conectan entre sí por medio de pasillos, senderos peatonales o calles para vehículos, áreas de usos mixtos que cuentan además algunos casos en su interior con equipamientos; con centro de salud, educación, locales comerciales, entretenimiento, recreación infantil y lugares para practicar deportes. Las áreas urbanas que comprenden  amplias extensiones en donde se edifican, que pueden ser para uso residencial o para ocuparse en oficinas, servicios financieros, burocracia estatal y comercio en general, entre otros.

Es el diseño urbano por área el que hace una morfología distinta a la ciudad compacta, manzanas de ensanche y de la ciudad lineal, que se construye expandiéndose a partir de avenidas en las que sus costados cuentan con edificios en altura y con vías menores que rodean manzanas al interior que se comunican con las avenidas, en las que pueden construirse edificios de menor altura, casas tipo ciudad jardín o en villas. Tipo de ciudad con edificaciones de baja altura, casas iguales pegadas unas a otras.

El Cuaderno de Paisaje Urbano #2 dirigido por el Arquitecto y Urbanista Germán Montenegro .M tiene el propósito de presentar un modelo urbano que se considera moderno, propuesta urbana que denominan moderna porque se formula con principios funcionalistas y racionalistas, en muchos casos teniendo en cuenta la lógica económica de costo beneficio en la ocupación del espacio, que define una  morfología propia con la que se han construido diferentes áreas que no siempre se forman por manzanas o cuadrantes, teniendo en cuenta que la definición de área, se entiende desde la escala, como muchos han afirmado es la “relación del cuerpo con el tamaño de los objetos” y que se fija en el “tamaño, la cobertura y la proporción que ocupan” entonces la definición de área en la ciudad que tiene varias unidades edificadas separadas que se conectan por vías peatonales y para vehículos, se entiende que es y cuenta con  mayor dimensión espacial que puede tener la calle en la manzana compacta. 

El área puede ser considerada como “supermanzana”, “la ciudad dentro de la ciudad” según Le Corbusier o “ islas de la ciudad”, algunas estandarizadas, unidades edificadas al interior de conjuntos residenciales que pueden estar ocupados por casas agrupadas, villas o apartamentos que se repiten, que son iguales, si la ocupación es distinta pueden ser edificios para usos de trabajo, como pueden ser locales comerciales, centros comerciales o oficinas en edificios que en muchos casos no se repiten y que se construye con función propia de acuerdo con el trabajo que ahí se realiza y tienen  diseño y estilo externo que caracteriza la marca o el nombre de la empresa.

También pueden ser áreas ocupadas por fábricas que comprenden el espacio apartado de las residenciales. Ciudad en áreas diversas con actividades y las cuales no interfieren. El concepto de área implica límites, por eso toda área en su interior se diseña para funciones y usos específicos que buscan la eficacia y eficiencia en el uso del espacio construido, como en la ocupación residencial o de trabajo, el límite hace el área que se diferencia de las demás que integran la ciudad.

Las áreas urbanas en su mayoría están compuestas por unidades edificadas en vertical que en muchos casos son estandarizadas. Según hay quienes consideran que cuando existe una buena distribución de áreas además zonas verdes con jardines y grandes árboles con altura que separan las unidades edificadas; pueden ofrecer paisajes mejores los cuales se tienen en cuenta desde el diseño urbano como arquitectónico con el que se piensa el área ha edificar, y que hace una identidad estilística que compone el paisaje que preserva elementos naturales, que mejoran la relación con las actividades humanas como la ocupación  del espacio. 

Estos diseños urbanos de áreas cuentan con vías que están jerarquizadas y en función de conectar con otras áreas urbanas como el interior de las edificaciones. Es un diseño que se propone para quienes habitan ahí, que circulen con vehículos, aunque la movilidad puede ser a partir de andenes, de ciclo rutas, el uso del transporte masivo no es el medio que se piense en el momento de diseñar y de construir este tipo de modelo urbano aunque pueden ser útiles para hacer conexión entre diferentes áreas, es un diseño urbano que se piensa más para ser circulado por automóviles privados y de uso personal o familiar.

El diseño urbano a partir de áreas es criticado por la estandarización, porque según las edificaciones que se construyen y que son repetidas crean un paisaje aburrido, la repetición como característica de las unidades construidas y que al interior, los pisos, la separación  que tienen, hacen que los lugares habitables ahí para familias sean iguales. Además, ser criticados por diseños estándares que varían según el arquitecto que construye en horizontal o en vertical sobre el área. La otra crítica es porque las unidades repetidas están muy pegadas, no cuentan con zonas verdes amplias que las dividan, lo cual,  entre cada lugar habitable y entre cada piso junto a otra unidad construida, que la privacidad sea poca entre cada apartamento, como tampoco ofrezcan las condiciones de calidad a partir de tener mínima posibilidad de luz día o solar, contar con  ventilación adecuada y con derecho a paisaje digno. 

Cuando son unidades que están construidas teniendo entre sí una gran distancia, la crítica es porque evitan la posibilidad de encuentros en donde se presentan lugares vacíos que fueron diseñados sin pensar qué tanto podían ser ocupados y para qué uso podían haber servido. Entre otras críticas se puede mencionar cuando la ciudad no se pensó desde la concepción de área urbana y se expande en algunos casos a partir de ensanches tipo manzana, supermanzanas, polígonos, ciudad lineal, en villas, ciudad jardín, por suburbios...Cuando además no se ha pensado en los arrabales, tugurios, barrios informales, de invasión o los lugares marginados que nunca fueron tenidos en cuenta por planes urbanos o planes de ordenamiento territorial y espacial. Por causas económicas, por la pobreza, por causa del desplazamiento y el fracaso de el Estado interventor en la economía, que no generó empleo, que no ofrece tampoco la empresa privada, han edificado zonas compactas en donde la pobreza habita en déficit de vivienda y que no los tienen en cuenta para futuras expansiones o renovaciones urbanas. La  ciudad excluyente, inequitativa y segregada por condiciones de pobreza y de desigualdad en la que vive un porcentaje de la población.

A causa de los problemas de inseguridad, principalmente de robos, la ocupación informal en andenes por trabajadores ambulantes, la mendicidad, entre otros problemas de la ciudad. La construcción de conjuntos cerrados ha hecho gran parte de la morfología urbana, que es habitada por estratos tres, cuatro, cinco y seis, que a partir de cerramiento y vigilancia privada mantiene la segregación, causando que la idea de lo público no se pueda estar comprendiendo desde la ciudadanía y la identidad territorial con la que se tiene la noción de orden y libertad, ciudad que queda dividida por los cerramientos. La administración privada es, en este caso, la responsable del orden interno, la convivencia y la seguridad de los conjuntos cerrados, áreas que hacen a la ciudad excluyente, desconfiada e insegura en lo que es público.

La disminución de las zonas verdes y de equipamientos al interior de los conjuntos cerrados, los cuales ofrecen en su mayoría únicamente parque infantil,  piscina en clima caliente, área verde y salón comunal. La oferta de vivienda así, con mínimas zonas comunes, es por causa de la presión inmobiliaria y la plusvalía, en la que el constructor gana más por espacio edificado que sea vendible o para arrendar en disminución de zonas verdes o áreas comunes amplias que son de propiedad horizontal. El desarrollo urbano por áreas principalmente conjuntos cerrados, edificios residenciales con portería y vigilancia, y lugares de comercio como lo son los centros comerciales ha generado leyes que regulan el uso de zonas comunes y permiten la resolución de conflictos como mantiene el  ambiente de convivencia entre los ocupantes de estas áreas urbanas. Ley 675 del 2001 que en el caso de Colombia crea el régimen de propiedad horizontal por el cual todas las áreas que son divididas para uso privado, pero que comparten zonas comunes que deben contar con reglamentos,  administrador, asamblea de propietarios, entre otros compromisos y procesos para la buena convivencia cuando comparten zonas comunes entre propietarios privados que ocupan  áreas con los mismos límites.

Es conocido el caso de los multifamiliares o el área construida en St Luis en el estado de Missuri en Estados Unidos llamado Pruitt Igoe. Multifamiliares que fueron demolidos por su baja ocupación durante la década de los 60’s. Al poco tiempo de haberse construido fue ocupado por pandillas, abandonado y destruido por los residentes, finalmente demolido por la administración pública local.  Proyecto que se construyó por iniciativa de la administración pública de la ciudad y que pretendía ofrecer una propuesta urbana moderna que surgió por la idea del arquitecto y urbanista suizo Le Corbusier en los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna que se realizaron desde comienzo del siglo XX y con la Carta de Atenas que resulta del congreso realizado en el año de 1933. Son estos antecedentes los que guían el diseño del arquitecto Minoru Yamasaki,  que también es conocido por el diseño del World Trade Center en New York que se conoció como las Torres Gemelas. Los multifamiliares Prutt Igoe en St Luis en Estados Unidos se han considerado erróneamente como  fracaso por las condiciones económicas en las que vivían en ese entonces la población de St Luis, para quienes fue vivienda subsidiada, además a causa de la segregación racial de la ciudad, la población 'blanca' no ocupó los apartamentos, fue muy poca la población 'negra' que ahí vivió hasta el final, además la construcción no varió la densidad de población que habitaba en los alrededores de la nueva propuesta urbana, entre otras causas por las cuales no fue exitoso este modelo urbano, las áreas que comprenden suburbios y hacen la ciudad jardín fueron más demandadas y atractivas para la población con acceso a crédito que adquirió este tipo de vivienda, contrario a preferir vivir en el modelo urbano que concentra densidad de población en edificaciones verticales tipo apartamento y que cuenta con áreas comunes. El área urbana contó con 33 edificios construidos, en  total de 2.870 apartamentos familiares.

Pruitt Igoe, como el concepto de área que se ha descrito está inspirado y sigue los patrones que menciona La Carta de Atenas, documento que propone que toda ciudad está determinada por lo económico, pero sin la planeación debida, es por esto que el proyecto de Pruitt Igoe fue un fracaso y demolido, no por el diseño, fue porque las personas que lo habitaron no contaban con las rentas suficientes para mantener las condiciones habitables de la propuesta de Minoru Yamasaki. Además prefirieron volver a las viviendas que tenían antes, otros prefirieron las viviendas ubicadas en áreas tipo ciudad jardín.

La Carta de Atenas considera que lo colectivo o lo general, el interés común predomina sobre el particular, además contiene información sobre cómo se pueden resolver los problemas de higiene y salubridad teniendo en cuenta el modelo urbano. Propone ciudades no expandidas a partir de manzanas de ensanche, ni tampoco compactas, pero si donde cada edificación cuenta con distancia que mantenga el aislamiento. Los diseños urbanos que propone la Carta de Atenas son para tres millones de habitantes. El modelo urbano que propone La Carta de Atenas de 1933, es el acuerdo que se redactó de las conclusiones que resultó el IV Congreso Internacional de Arquitectura Moderna y que hace un paradigma en el urbanismo, modelo urbano que tiene principios modernos funcionalistas y racionalistas. La Carta propone que la ciudad en su conjunto, los barrios de vivienda, las áreas residenciales, deben construirse en lugares planos en donde la ventilación circule mejor sin que se presenten corrientes ascendentes como las que se producen en las laderas de las montañas y donde no se perjudiquen las cuencas acuíferas. La carta tiene en cuenta la topografía con la que se calcula donde se debe construir, principalmente propone en lugares planos porque no menciona cómo se debería construir en las laderas de las montañas. Tiene en cuenta el clima, la luz, y la conservación de ecosistemas como el diseño de amplias superficies verdes que separan las edificaciones. No recomienda que se construya vivienda junto a vías o carreteras, a pocos metros por la contaminación auditiva y polución de los vehículos a combustión, teniendo en cuenta que la ventilación y la luz pueden ser limitadas, igualmente que las unidades edificadas deben ser distantes. La carta considera favorable para el paisaje las construcciones verticales pero si no están juntas y concentrar densidades de población. La ciudad que propone la Carta de Atenas está dividida y separada por actividades; lugares residenciales, oficinas, comercio, fábricas, ocio, deporte y recreación infantil en el caso de los parques. La zonificación por áreas que divide a la ciudad, se puede entender a partir de los usos y ocupaciones, las actividades que ahí realizan y la función de las edificaciones. Los principios generales que orientan la carta y los diseños que resultan son la circulación, el trabajo, la recreación y el hábitat.

Según cuentan que Bogotá no ha sido ajena a los principios y a la propuesta urbanística de La Carta de Atenas, el plan urbano propuesto entre el año de 1947 y 1951 suponían cambios abruptos y radicales en la forma como la ciudad se expandía y cambio en los lugares construidos como lo era el centro y los alrededores de La Plaza de Bolívar, demolición completa de lo que es el Palacio de Lievano, actual sede de la Alcaldía del Distrito de Bogotá, el Palacio Echeverry al frente del Observatorio de la Real Expedición Botánica, entre otros lugares que proponía cambiar el suizo Le Corbusier. Plan que fue en su totalidad rechazado y causó que muchos lugares donde no se había construido se construyeran sin considerar el paisaje y el estilo arquitectónico característico de la ciudad que se planteó. Se construyó así al parecer para evitar futuras intervenciones, tanto por urbanistas foráneos y nacionales que se atrevieron a pensar la ciudad o “Soñaron la Ciudad” como afirma Le Corbusier con principios con los que se escribió La Carta de Atenas. El Plan propuesto por el suizo comprendía un nuevo centro gubernamental, “Centro Cívico”, centro cultural y áreas que se ensancharían con la ciudad universitaria, propuesta arquitectónica y urbanística de Leopoldo Rother. Plan que mantenía amplias zonas verdes, la conservación de pantanos, parques y la construcción de vías más amplias de lo que pueden ser la avenida las Américas, la Boyacá, la Carrera 30 Avenida Ciudad de Quito, la Avenida Caracas entre otras.

“Soñar la Ciudad” como lo propone Le Corbusier, no únicamente ha ocurrido a partir de la Carta de Atenas ¿San Agustín imaginó la “Ciudad de Dios”? Pero, la ciudad en la tierra y construida por humanos no todas logran ser como lo propone La Carta de Atenas, ni han hechos los cambios respectivos que según generarían más bienestar y ofrecerían paisajes más dignos. Según hay quienes afirman que pensar en una ciudad utópica y adaptada a los cambios que causo la revolución industrial no fue un invento, fue la posibilidad de querer hacer lugares habitables que permitieran el "goce del placer" donde fuera posible trabajar y donde se pudiera convivir según disciplinas propias de la sociedad industrial y que exigen las rutinas de los horarios laborales, áreas en donde habita y trabajaba la población que se denomina fuerza de trabajo que necesitarían las fábricas,  modelo urbano que busca condiciones diferentes a las que ofrece el simple barrio obrero, lugares donde la vida en familia e individual encontraría la felicidad, la noción en este caso de propiedad privada no existía y la plusvalía que producían se distribuía entre quienes habitaban en el Falansterio, el cual contaba con equipamientos de educación, hospital, lugares comerciales, de recreación y entretenimiento. 

Fueron propuestas que eran de mayor escala que los conjuntos cerrados, ofrecían más equipamientos como condiciones de hábitat privado entre quienes los ocupaban pero que segregaba la ciudad, de otro modo era la “ciudad dentro de la ciudad” que se organizaba y se regía en función de mantener la fuerza de trabajo para las industrias, como hacer que la población viviera en su proximidad. 

Originariamente esta idea fue concebida por Charles Fourier, quien propuso la construcción de Falansterios que se entendían como la edificación con una o varias unidades comunicadas entre si, que se divide en usos para actividades que son los equipamientos. Eran un diseño para que habitaran 1.600 personas aproximadamente, fueron pensados como sistemas con una moral distinta a la religiosa del entonces en Francia finalizado el siglo XVIII, en donde la conformación en comunidad era para el "goce de placeres" la vida en felicidad y la acción voluntaria, además la posibilidad de trabajar para auto sostener el Falansterio, como lo era en telares y en las zonas rurales que disponían. 

A comienzos del Siglo XIX el Ingles Robert Owen propuso la creación de New Harmony, un nuevo tipo de sociedad que siguía los planteamientos de Fourier y pretendía que sus habitantes vivieran en felicidad, el goce de placeres, al igual que los Falansterios, a causa de los desarrollos de la revolución industrial, eran para proveer y mantener la fuerza laboral de las industrias, aunque su modelo también fue tenido en cuenta en Estados Unidos, no todos contaron con  industria y quienes lo conformaron trabajaban más en lo agrícola. Problemas como la sobre ocupación, el arribo de muchas personas y problemas de convivencia descartaron la posibilidad de futuros planes urbanos así. Considerados utopistas sus propuestas fueron inaplicables, además teniendo en cuenta que los problemas de salud que pueden causar industrias junto a viviendas fueron modelos  que a pesar de no ser exitosos inspiraron la ciudad jardín de Ebnazar Howard y posteriormente las ideas de Le Corbusier con la Carta de Atenas.

En Bogotá un modelo muy parecido a Pruitt Igoe, pero más similar a las ideas socialistas de los utopistas por los equipamientos con los que cuenta, es el Centro Urbano Antonio Nariño diseñado por los Arquitectos Rafael Esguerra, Enrique García Merlano, Daniel Suáres, Juan Meléndez y Nestor Gutiérres. Área residencial que cuenta con 8 edificios de 13 pisos y 6 edificios de 4 pisos en donde hay 960 apartamentos. Un diseño urbano para ser ocupado por un total de 6400 personas. En la actualidad el mantenimiento está a cargo de 18 aseadoras, 3 jardineros, 8 empleados administrativos y 9 residentes que hacen parte del consejo directivo administrativo del centro residencial. Fue un plan urbano donde antes era la hacienda Cama Vieja que perteneció a Pepe Sierra y durante el gobierno de Laureano Gómez el Ministerio de Vivienda Popular la compra por medio del Instituto de Crédito Territorial y el Ministerio de Obras Púbicas que se propuso hacer el proyecto, y contó con la cooperación técnica de Holanda. Según cuentan que son réplica del área residencial Tusschendijken en Rotterdam. Fue inaugurado en 1952, es conocido también por ser el primer conjunto de unidades y el que cuenta con las zonas verdes más grandes de Bogotá y del país, además por los equipamientos; el teatro, supermercado, lavandería, colegio, huerta experimental, iglesia, lavandería, planta de reciclaje, áreas de recreación, deporte, y de faltar centro médico, que lo hace único y ejemplar como respuesta a las necesidades de hábitat y que no ha sido replicado por arquitectos como promovido por el gobierno para reducir el déficit de vivienda que tiene el país. 

Al principio los propietarios pagaron por obtenerlos por medio del Instituto de Crédito Territorial. Hasta no pagar la totalidad del valor eran arrendatarios, realizados los pagos se convertían en propietarios, después los apartamentos que no fueron vendidos en su totalidad, comprados por el Banco Popular. Un edificio dentro del área que comprende el Centro Urbano Antonio Nariño es de la Universidad Nacional y que se conoce como las Residencias Universitarias, pero que se llaman residencias 10 de Mayo, en principio el Banco Popular decidió que el lugar debía funcionar como  hotel. Intervenidas durante la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla y ocurridos  disturbios el 10 de Mayo de 1957, después, se convierten en residencias estudiantiles que empiezan a funcionar en 1960. Contó con 128 apartamentos en donde se albergaron aproximadamente 400 estudiantes. Según cuentan que diferentes enfrentamientos con la fuerza pública y con los estudiantes causó en varias ocasiones incendios, destruida, y por un temblor tiene grietas que han impedido su ocupación completa, y no se ha hecho la remodelación total. Edificio que no ha sido reparado, aunque se encuentra en estado de abandono, según ahí la universidad tiene además de residencias, oficinas de las carreras de Ciencias Humanas, Ingeniería Agrícola, Lingüística, Laboratorios de Geografía, cursos de idiomas, entre otros. Con la ley 397 de 1997 se declara el Centro Urbano Antonio Nariño como Patrimonio Historio y Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional.

Un modelo similar es la Unidad Residencial Colseguros que presenta características como las del Centro Urbano Antonio Nariño pero con reducción en zonas verdes y menos equipamientos. Fueron terminadas en 1965 y declaradas Bien de Interés Cultural en la década de los noventa, los autores del diseño arquitectónico y la construcción a cargo del Consultorio de Proyectistas Asociados Drews y Gómez Arquitectos.

La siguiente secuencia de imágenes tiene el propósito de mostrar dos casos de estudio de áreas; el Centro Urbano Antonio Nariño y la Unidad Residencial Colseguros. Secuencia de imágenes que exponen los bordes que definen el área que principalmente son vías, los cambios de tejido urbano, la ordenación espacial a partir de la repetición del mismo patrón de edificación según la altura, aislados en el espacio y rodeados de vegetación, el skyline que compone el paisaje y las edificaciones que hacen parte, los bordes edificados, las bases, el micro paisaje que se observa en senderos y pasajes peatonales, las vías que limitan el área, muestra las zonas verdes y la vegetación en general, la actividad humana; los transeúntes, actividades económicas, el uso de los equipamientos, también el subsuelo que comprende el área; parqueaderos subterráneos , tapas de alcantarillas, contadores, sumideros, entre otros. Por último se muestran imágenes del paisaje del Centro Internacional desde la azotea de la Unidad Residencial Colseguros y desde la carrera 30 sobre el puente que cruza la calle 26.

Bibliografía o fuentes de Consulta


Fourier, Charles. Falansterio. Tranducción Jorge Luis Caputo, Notas introductorias Mario Vargas Llosa. Ediciones Godot. Buenos Aires, Argentina, 2008

Centro Antonio Nariño 


Centro Antonio Nariño, primer conjunto residencial del país, cumple 50 años 


Centro Urbano Antonio Nariño Cuan (1952 – 58) Bogotá Colombia

L.C. BOG. Le Corbusier en Bogotá.

La Carta de Atenas. IV Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (CIAM) 1933 


RECUPERAN EDIFICIO ANTONIO NARIÑO DE LA U. NACIONAL
30 de agosto de 1993

Revista de arquitectura Vol 13 Universidad Catolica de Colombia 

Robert Own, En; Perspectivas: Revista Trimestral de Educación Comparada (París, UNESCO: Oficina Internacional de Educación), vol. XXIV, nos 1-2, 1993 

Saldarriaga Roa, Alberto. Bogotá siglo XX. Urbanismo, arquitectura y vida urbana. Departamento Administrativo de Planeacion Distrital Bogotá 2000 

Cuadernos del Paisaje Urbano no representa la opinión o el consentimiento oficial de la Pontificia Universidad Javeriana


Oscar J Castañeda H


Paisaje Urbano


Facultad de Arquitectura y Diseño


Facultad de Ciencia Política y Relaciones internacionales


Pontificia Universidad Javeriana 

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